domingo, 7 de marzo de 2010

Decisiones

Tomamos decisiones en cada momento de nuestra vida, a cada día debemos poner sobre la mesa las posibles alternativas; si queremos ir a la izquierda o a la derecha, si escogemos negro o blanco, en fin, todos dependemos de las decisiones.

Es cierto que podemos elegir qué hacer, pero no elegimos el momento en el que suceden las cosas, sino que debemos enfrentar los hechos como vengan, es cuestión de pararse y afrontar a la misma realidad.

Y habemos personas que mucho reflexionamos antes de hacer cualquier cosa, pensamos las consecuencias inmediatas y quizá las que son a largo plazo, pero más tardamos en cómo podemos actuar que en hacerlo.

También está el dilema de que nosotros mismos nos ponemos barreras y nos sugestionamos con el típico “no puedo” o “no funcionará”. Entonces si no creemos en nosotros mismos ¿quién lo hará? No podemos esperar que los demás depositen su confianza en uno, si es uno quien no puede hacerlo ni consigo.

Una vez que nos damos cuenta que las decisiones radican en uno mismo como propio de la identidad, es tiempo d e desprendernos de lo que los demás piensan que es correcto, pues nos dejamos influir por cualquier cosa que nos digan que así debe ser y lo aceptamos, muchas veces como si fuera la única verdad.
Tenemos un botón detonador en nuestras manos y de nosotros depende si lo presionamos o no; podemos suponer lo que pueda ocurrir a parir de nuestra acción, sin embargo es cierto que nadie sabe con certeza lo que verdaderamente pasará hasta que nos armemos de audacia y valentía. Será ese momento cuando nos aventuremos a actuar por nosotros mismos.

Errores y aciertos, ambos se dan gracias a las decisiones que tomemos; aunque es verdad que los únicos errores que cometemos en la vida son las oportunidades que dejamos pasar y las cosas que no hacemos. Sí, en varias ocasiones se da el caso en que intentamos nuevos retos que teníamos en mente y resultan de la manera en que no hubiéramos preferido que fuera, mas todo en la vida tiene su lado positivo. Obtenemos experiencia, encontramos una forma más de no hacer algo; así es como los grandes inventos se crean y es así como diseñamos el sendero que seguiremos por nuestra propia convicción.
Enrique R

10 comentarios:

Anónimo dijo...

El verbo haber es normalmente impersonal por lo tanto no depende del sujeto para ser conjugado. De esta manera debes escribir: "hay muchas personas" y no, "habemos mjuchas personas".

Ynher dijo...

Gracias por la corrección, siempre es bueno saber esos detalles.

Dulce Dg dijo...

q te sucede???? DEJA DE CORREGIRLO!! el puede escribir como el $%&$% quiera!!! jejeje
viste? te defendi!!!! jejejeje

Alex dijo...

Q oso

vuelo de hada... dijo...

Bueno yo no te quitaría nada y menos agregaría pues esta muy completo esto que escribiste sobre las decisiones, nosotros somos al fin, los únicos que tenemos a arriesgarnos a ellas o a decir que y arrepentirnos.
Siempre le ecahmos la culpa a la vida y en realidad somos nosotros mismos los que la cambiamos.
Un abrazo buen texto/reflexión.

Juancho dijo...

Me ha encantado tu reflexión. De lo más acertada en los tiempos que corren...

Mi enhorabuena has dado en el clavo. :)

Un saludo.

Anónimo dijo...

yo digo que se puede escribir habemos muchas personas y lo que digo es la ley, aunque la verdad no suena taaan bien...podría ser "hay muchas personas, que como yo...bla bla bla...super choro"....te quiero loser...

Anónimo dijo...

yo digo que se puede escribir habemos muchas personas y lo que digo es la ley, aunque la verdad no suena taaan bien...podría ser "hay muchas personas, que como yo...bla bla bla...super choro"....te quiero loser...

Anónimo dijo...

JAJAJA soy una loser lo envié dos veces...:p

Anónimo dijo...

Oigan, aprovecho jajaja se dice "hay muuucho tránsito"...no "TRÁFICO" está mal aunque ya se acepta, está mal!!!

Así que hago una invitación al mundo pa' que todos digan TRÁNSITO ok...repitan...trán-si-to...ÉPALE!!!