jueves, 17 de septiembre de 2009

Veneno de vida


Te alejabas lentamente, paso a paso,
mientras tu silueta que permeando en el suelo se esfumaba;
jugabas con ese caminar pausado
y desaparecías con sosiego mientras obsesionado te miraba.

Infiltrándome en mí mismo recordaba,
como noches atrás estaba yo contigo; inundando con caricias mis sueños te encontrabas
y tendiéndome en tus brazos yo reía.
Sobre mi lecho buscaba el alivio que le diera a la luna el consuelo,
inconsciente seguía adentrándome en el sueño.

Lontananza me quedo aguardando tu imagen partir,
lontananza te alejas y no regresarás por tu propio devenir.
Un día con tu partida termina aunque sé que esto sólo empieza;
esperanza tonta aún tengo para lidiar con la tristeza.

Una amiga tiende su mano a la espera sabiendo el por qué de mi aflicción,
su voz no vacila en un te quiero y vuela hacia mi con esa ilusión.
Ilusión de vivir, abrazándola en presencia, en presencia de su piel,
en presencia de sus ojos, ojos que me miran y se pierden, se pierden por ahí.

Construí muros de hierro transparentes como el cristal,
separé al mundo de ambos dejándolo al azar;
la luna en cuarto creciente ofrece su cuna preciosa a aquel que quiera probar,
dormir con la noche acuestas cansado de tanto esperar.
Enrique R

No hay comentarios: