El día en que no se vean en los periódicos
noticias tristes, abrumadoras o violentas,
jugando con el morbo de las personas.
El día en que se vea, al andar por la calle,
gente sonreírle a los demás.
El día en que la gente se de cuenta
de que el mundo más que virtual, es real
de que la vida se vive en persona,
gozando, sufriendo, aprendiendo y diviertiéndose
y no uno sólo, inmerso en computadoras.
El día en que ya no tenga miedo,
de cambiar, de fallar, de renovar, y de cerrar ciclos,
que los errores no sean más que experiencia
y no desdicha o arrepentimiento.
El día en que no me preocupe por llorar en público,
por que me digan débil o por verme así.
El día en que acepte que soy y puedo ser libre,
desplegaré mis alas y emprenderé el vuelo
a lugares que no conozco, con personas que no creí conocer,
sin barreras, ni frenos, ni cadenas.
El día en que eso suceda,
ese día seré feliz,
feliz por el mundo, por mis amigos y por mí,
feliz por que a partir de allí,
podremos en verdad, empezar a vivir.
Enrique R
