domingo, 1 de noviembre de 2009

Día de muertos

Este día era lo máximo cuando uno es niño y se dedica toda la noche a pedir dulces de casa en casa, molestando a cada vecino que te cae mal todo el año excepto este día. Qué genial los tiempos cuando no veías que nuestra cultura de la ofrenda y las calaveras literarias está consumiendose por el maldito Halloween producto del consumismo arraigado ya a nuestro ser. Las tradiciones se pierden y lo peor es que no hacemos nada para detenerlo...qué pasó con las almas de los muertos que venían a nuestra casa en la noche guiados por la luz de las veladoras ¡Yo sé! se consumió bajo los fantasmas y espectros de la noche de brujas. Ya no es lo mismo.

Vagaba la muerte errante
caminando por el quinto piso
y recordando sus años de estudiante
entró a ese pobre salón sin permiso.

El que la clase daba
de derivadas y límites hablaba
pero como casi siempre divagaba
algunos ni siquiera lo pelaban.

Se distraía con cualquier cosa
incluso con la mosca que volaba
y en ese instante la calaca,
aventó a Geartu por la ventana.

Todos en el salón quedaron sorprendidos
y algunos incluso deprimidos,
pero como eran las 12
salieron a su descanso debido.

Gerardo lloraba demasiado,
no sé si por emo o por tristeza,
pero como no paraba y a todos irritaba
la muerte le cortó la cabeza.

Diana se sobresaltó en el acto
y gritó ¡Oh por Dios, mi cielo santo!
mientras la tilica riendo
mataba a Dianis de un infarto.

Ari y Mariana peleaban como siempre
y no se daban cuenta de lo que pasó
y la calaca todavía sonriente
los llevó por quejarse a su muerte.

Chava y Monchis contra la tilica jugaban
afuera en las canchas de basquetball
pero como ninguno le atinaba
a los dos se los llevó de zopetón.

Pablo en el salón se quejaba
por que tiempo para el proyecto no le daban
y como hasta a la muerte hartó
en un costal se lo llevó.

Al salir la tilica al pasillo
encontró a Dulce en el piso acostada
y como en posición estaba
le aventó a la cabeza un tornillo
y ahí la dejó tirada.

Era hora de la clase de física
y Merlín con un puf se apareció
"con tus clases la razón perjudicas"
la muerte al instante reclamó
y al pobre Cesar con ella se llevó.

Nani tenía hambre otra vez,
pero ya no había comida
y cuando vio a la calaca
se rindió y se dio por perdida.

Rufus y Enrique platicaban
de tonteras y otras tantas nacadas,
la muerte quedo confundida
y después de marearse se quedó dormida.

Cien varos le pagaron al taxista
pa' llevarse a la calaca muy lejos
por que aunque este sea el día de muertos
a ellos nunca los hacen pen..."!"#&
Enrique R
Este es el ingenio y la tradición de la que les hablaba.
Rimar y rimar sin llegar algún lado importante, sé que esto puede ser sádico, pero es lo que lo hace interesante. Que el terror llene su velada y duerman con una sonrisa en su cara, por que mañana les esperan un montón de tarugadas.

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